Mi experiencia personal y mi formación especializada, me permite acompañarte de una manera cercana y respetuosa en tu proceso de duelo o en tu proceso de duelo migratorio.
Vivimos en una sociedad tanatofóbica, que no quiere hablar ni afrontar el duelo y la muerte de un ser querido. El problema es que “el cuerpo lleva la cuenta”, como dice Bessel Van der Kolk en su libro, y lo que no afrontes hoy, saldrá en forma de síntoma mañana, o peor aun, cuando haya que duelar otra situación o persona, saldrán ambos duelos a la vez y será más difícil de aprontar.
Esta sociedad globalizada nos empuja a cambiar de país dejando atrás a personas, costumbres y paisajes que nunca veremos de nuevo de la misma manera y eso no nos deja sentirnos de ningún sitio, y de todos a la vez.
La migración de Brasil a España los 10 años y la muerte de mi madre. A los 12 años. Me enseñaron a pasar las fases del duelo a una edad muy temprana y mi posgrado en duelo y duelo migratorio, te ayudarán a caminar y transformar esa situación, ese enfado y ese dolor.
